Las novelas Pulp (Como en Pulp fiction) obtienen ese nombre por el hecho que el papel en el que estaban impresas era un papel poco procesado, casi que en pulpa debido a la necesidad de reducir costos. Esa sensación rasposa del papel y su color amarillento son probablemente las primeras cosas que recuerdo de los cómics de Kalimán que había en mi casa cuando tenía unos 4 o 5 años y que fueron, como en el caso de muchos, mi iniciación con la lectura en general. Creado en 1965 por Víctor Fox (Pseudónimo de Héctor González Dueñas), Kalimán es un personaje que suele ser citado a la hora de hablar de los superhéroes como el representante hispano del género, por lo que que es importante preguntarnos ¿Quién es Kalimán? ¿Es realmente un superhéroe?

Tal parece que Kalimán le da duro al CrossFit. Fuente: kaliman.wikia.com

Si usamos como referencia la foto que aparece arriba y otros aspectos, Kalimán cumple con esos criterios que usualmente asociamos con el superhéroe: Es la epítome del desarrollo físico, tiene un nombre inusual y su ropa es, bajo cualquier criterio, la ropa que usualmente viste un personaje del género, pero si miramos con mas detalle y profundidad, nos daremos cuenta que hay otras cosas que no necesariamente encajan con los estándares del género y esto es crucial porque el superhéroe es el heredero directo de los personajes de las las novelas de folletín y como sus antecesores, se rige por convenciones rígidas. La falta de identidad secreta del personaje es probablemente, uno de los puntos de divergencia mas evidentes; al no haberlo, sus historias no tienen un punto que si tienen las historias de superhéroes: La interacción entre la identidad civil y la identidad enmascarada, con las consecuencias que una suele tener sobre la otra (Como es el caso de Spider-Man). Además, Kalimán es un personaje que a pesar de la cantidad de admiradoras que encuentra a lo largo de sus aventuras, se mantiene, a falta de un mejor término, casto, lo que de nuevo, va en contra de la tensión romántica que solemos encontrar en las historias de superhéroes, como en el caso de Superman y Luisa Lane o el triángulo amoroso entre Wolverine, Jean Grey y Cíclope.

El tercero de estos aspectos formales tiene que ver con la estructura de las historias. Stan Lee decía que las historias de superhéroes funcionan porque venden una ilusión de cambio: A lo largo de cada saga encontramos eventos que cambian completamente el estado de cosas para los personajes pero al final, todo vuelve a como estaba al comienzo. A pesar de esta estructura circular, los eventos que aparecen en cada saga son distintos y eso garantiza la fidelidad de los lectores. En el caso de las historias de Kalimán, todas siguen la misma secuencia de eventos: El y Solín se encuentran en algún lugar exótico, Solín se mete en algún problema que resulta poniéndolos en el camino de alguno de sus archienemigos, hay una pelea y nuestros protagonistas siguen su camino, lo único que cambia es el antagonista y la damisela en peligro, pero las situaciones que afrontan son las mismas, una y otra vez, algo que pone a Kalimán mas en el reino de los personajes de folletín que como un superhéroe en el sentido estricto del término.

No sabía que la gente en India fuera blanca… Y de ojos azules. Fuente: kaliman.wikia.com

Hay otro punto que suele ignorarse en este tipo de discusiones cuando se habla de la naturaleza del superhéroe y es el hecho que este es un personaje que es una creación tan típicamente estadounidense como el jazz, el béisbol y las intervenciones militares en otros países. Las historias de superhéroes surgieron en EEUU durante un momento en que el país se terminaba de configurar como una superpotencia (Finales de los años treinta) y los personajes creados en ese momento reflejan esa visión de si, añadiéndole elementos de la alegoría del inmigrante, como en el caso de Superman. Es un género tan pero tan estadounidense que en algunos de los casos que ha sido abordado por autores de otras latitudes (como Alan Moore), es en un intento deliberado de deconstruir lo que representan personajes así. En una línea similar, hay un aspecto de Kalimán que llama mucho la atención: La historia del personaje nos dice que es nacido en India (Pero no sabemos con exactitud donde), al mismo tiempo que sus rasgos y facciones son las de un hombre blanco, algo que también pasa con su compañero Solín quien a falta de un mejor término, se ve demasiado blanco y europeo para ser ‘el descendiente de los faraones’. Esta colcha de retazos en la caracterización del personaje refleja, al igual que en el caso de Águila Solitaria, esa contradicción y dificultad que tenemos los hispanos en aceptar nuestra identidad étnica, prefiriendo crear mescolanzas como la de Kalimán antes de crear algo que nos refleje como una población que no es blanca.

Es curioso como los planes que periódicamente se anuncian para revivir al personaje de alguna manera u otra terminan por no materializarse o hacerlo de una forma reducida con respecto a las intenciones originales de los productores y personalmente, creo que el hecho que eso pase es bastante bueno. Cualquier intento de revivir al personaje o presentarlo en una forma que funcione en esta época es un intento que fallará porque terminará por mostrarnos las limitaciones que tenía originalmente pero que fueron pasadas por alto al ser la única opción en un mercado de entretenimiento no globalizado. A los creadores que quieren revivirlo les diría que hay que tener serenidad y paciencia, asumir la identidad hispana como algo distinto y explorar cuales son las expresiones propias de esa identidad para crear obras relevantes y que no se sientan como intentos mas o menos desesperados de imitar algo mas.

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