The Elder Scrolls Blades es un juego gratuito desarrollado por Bethesda, basado en su aclamada saga de videojuegos Elder Scrolls, cuyo desarrollo se realizó para dispositivos móviles y Nintendo Switch.

En el juego crearemos nuestro propio avatar como es costumbre pudiendo optar, a parte del género, por las distintas razas presentadas en la entrega Skyrim las cuales son: orcos, guardias rojos, elfos del bosque, argonianos, elfos oscuros, altos elfos, imperiales, nórdicos y altos elfos, cada uno con unas características especiales como: mejor regeneración de maná, de vida o mayor resistencia al veneno y demás. La aventura comienza con nuestro personaje regresando tras muchos años a su ciudad natal, la cual ha sido destruida por una extraña explosión de fuego verde causada en medio de una solicitud hostil de tributos por parte de quien se autodenomina la “Reina Sangrienta”. Así, con la ciudad completamente destruida, nuestro deber como hijo pródigo que ha vuelto al hogar es el de reconstruirla, rescatar a sus habitantes he ir descubriendo la trama que se esconde detrás de la extraña explosión causada al ser destruida la estatua principal.

El juego se desarrolla en primera persona y consiste básicamente en recorrer repetidamente distintos calabozos no muy extensos eliminando enemigos, recogiendo objetos y rescatando aldeanos principalmente. Los objetos que vayamos recolectando nos permitirán realizar varias de las tareas que nos pide el juego, tales como: reconstruir casas, herrerías, muros; crear armaduras, armas, pociones, adornos, crear encantamientos para el equipo, al igual que nos permitirá hacerle mejoras a la mayoría de estos. para acceder a estos calabozos deberemos aceptar las misiones que nos asignan los distintos NPJs que existen o acceder a una tabla de misiones.

Nuestro personaje, aparte de conseguir equipo, también subirá de nivel y tendrá tres ramas de habilidades basadas en la magia, habilidades pasivas y habilidades de combate que, aunque no son muy variadas permiten decantarse por un estilo de juego más o menos sencillo.

A parte del modo principal de juego, llamémosle modo historia, existen otras opciones las cuales son:

Abismo: que consiste en un calabozo infinito que irá ofreciendo recompensas conforme vayamos eliminando enemigos o superando niveles.

Gremio: para unirse (o crear), como puede ser obvio, un gremio de hasta veinte jugadores que permitirá solicitar recursos, compartirlos o simplemente hablar por un escueto chat en el que… bueno, casi nadie habla… o a mí no me hablan, no lo sé bien.

Tienda: recurriendo nuevamente a mi habilidad de señalar lo obvio, en este lugar es en donde podremos comprar lo que se conoce como loot boxes que nos permitan, pagando con dinero real, conseguir mejores objetos como por ejemplo gemas (que nos permiten comprar baúles, hacer mejoras sin tener todos los materiales, eliminar el tiempo de espera, en fin, todo lo que sabemos ofrecen este tipo de juegos “pay to fast”), oro, equipo, materiales y demás.

Arena: en este lugar del juego es donde enfrentaremos a otros jugadores (el PvP) donde, si somos competitivos, pero no queremos pagar con dinero real por los mejores equipos, será mejor llenarnos de paciencia ya que será muy común encontrarse con contrincantes incluso de menor nivel que nosotros, pero con un equipo de lejos mucho mejor que nos harán morder el polvo rápidamente.

El combate en el juego no dista de ser la gran cosa, con un movimiento del arma a un lado y el otro con la posibilidad de asestar golpes críticos, opción de bloquear y aturdir y el uso de magias, habilidades y pociones. Las luchas, tanto en el modo historia como en la arena son bastante estáticas, pues al entrar en contacto con un enemigo ambos se mantendrán de pie lanzando sus ataques hasta que uno de los dos caiga irremediablemente. En ocasiones, sobre todo con los animales estos podrán agolparse hasta en grupos de tres para atacar uno detrás del otro y en caso de criaturas humanoides estas harán fila y aguardarán, como los villanos educados que son, a que el enemigo de turno sea derrotado para tomar su lugar.

Las gráficas de Blades son muy decentes, cuidadas, agradables a la vista y sin muchas complicaciones dejando a quienes han jugado las versiones mayores una buena sensación ya que reconocerán las armaduras, estilo de arquitectura y diseños de personajes de estas otras versiones. El sonido del juego, tanto ambiental, efectos sonoros y música están bastante bien sin sobresalir, recordando una vez más a la versión más robusta.

En conclusión, considero que es un buen juego si se entiende como lo que es: un juego para móviles (y Switch) al que le dedicaremos no más de una hora antes de dormir para ir construyendo nuestra ciudad a nuestro gusto. Vale la pena descargarlo y probarlo, a fin de cuentas, es gratis. He dicho.

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